Lo que decida la Fed esta semana no se queda en Wall Street.
El 16 de septiembre, la Reserva Federal comunica su decisión de tasas tras la reunión del FOMC del 15 y 16. Llega a esta cita con un escenario más tenso que hace unos meses: la inflación en EE.UU. sigue por encima del objetivo del 2%, presionada en parte por un petróleo que opera por encima de los US$99 el barril a raíz del conflicto en Medio Oriente, mientras el mercado laboral muestra señales de debilidad. Ese cruce de señales —inflación pegajosa con empleo más frágil— es lo que explica por qué la probabilidad de una suba de 25 puntos básicos ya supera el 50% según el mercado de futuros, cuando hace pocas semanas se descontaba una pausa.
El mecanismo que importa, más allá del resultado exacto
Para carteras con exposición a mercados emergentes, incluida Argentina, no hace falta esperar el resultado exacto para entender el mecanismo: una Fed más restrictiva encarece el financiamiento en dólares a nivel global y típicamente reduce el apetito por riesgo fuera de EE.UU., presionando tanto a la deuda como a la renta variable de países como el nuestro. Una pausa, en cambio, suele operar en sentido contrario.
Preparar la cartera para los dos escenarios
La clave no es anticipar cuál de los dos escenarios se va a confirmar —nadie tiene esa certeza, ni siquiera la propia Fed hasta último momento—, sino que la cartera esté preparada para ambos. Eso significa revisar la composición de moneda, la duration de la porción en dólares, y el nivel de cobertura actual antes del 16, no después de la reacción del mercado.
En Strike acompañamos a nuestros clientes a atravesar estos momentos de mayor volatilidad global con criterio profesional, traduciendo la incertidumbre en decisiones concretas de cartera.
Equipo Strike Wealth Management
Agente Productor, Matrícula CNV N.°1829
